"Toda enseñanza es una quimera,
o cómo escapar a la ilusión mágica de la transmisión"
(Philippe Meirieu)
¿Por qué cuestionarnos sobre las consecuencias de la Modernidad? Siendo ese proyecto inacabado que transita y nos atraviesa desde la cultura hasta la cotidianidad; desde la lógica institucional se nos han marcado parámetros dictados por los estatutos establecidos, se nos dice las condiciones de vida cotidiana y por ende los pasos que se deben seguir para alcanzar el ideal deseado; sin embargo, es por esto que cabe la necesidad de replantearnos los cuestionamientos en torno a los cuales nos es posible analizar la práctica pedagógica en los albores de la modernidad, visualizando las cuestiones existencialmente humanas que se han dejado de lado.
Desde la lógica institucional se nos han marcado parámetros dictados por los estatutos establecidos, se nos dice las condiciones de vida cotidiana y por ende los pasos que se deben seguir para alcanzar el ideal deseado; sin embargo, es por esto que cabe la necesidad de replantearnos los cuestionamientos en torno a los cuales nos es posible analizar la práctica pedagógica en los albores de la modernidad, visualizando las cuestiones existencialmente humanas que se han dejado de lado.
Analizar la película de “El pequeño salvaje” de François Truffaut nos permite pensar en torno a la concepción de “humanidad” que a través de la educación se impregna en los sujetos; humanidad entendiéndola desde el sentido de “normalizar lo anormal; por ende lo que no es propiamente humano”; asimismo, la lectura nos marca categorías significativas para entender la cuestión y trama de la película.
Pensar la importancia de la Conciencia Práctica como la conjunción de lo que, a través de la vida cotidiana adquiere el sujeto en su interacción con los otros (aprendizajes y emociones), nos lleva a hablar que es por medio de la relación que establece el sujeto con el no-yo.
Cuando Víctor entra en la casa el Doctor y su colaboradora comienzan a trabajar en la implementación de sus hábitos; (conciencia práctica) esto se ve reflejado en el momento en que el pequeño y el profesor visitan a un amigo que lo ha acostumbrado a cenar con leche; así en la forma en la que Víctor pide leche demuestra ciertas condicionantes que se ven traspoladas a la manera en la que poco a poco va pidiendo de comer al ama de llaves, esto respondiendo a la realidad que está viviendo y no como lo hacía cuando estaba en la selva solo; la manera de satisfacer su hambre era diferente.
Víctor va generando a través de las respuestas que tiene con el profesor una confianza en sí mismo, a la vez que se van despertando y sensibilizando sus sentidos; los cuales va relacionando con sensaciones, articulados con sus mecanismos de respuestas es decir que Víctor va generando este anclaje con el profesor ya que en su infancia no tuvo quien lo apoyara cognitivamente.
Los aspectos aparentemente menores de las rutinas son investidos con la significación emocional se ve reflejada en un fragmento casi al final del video, donde el doctor utiliza las experiencias que ha adquirido Víctor en el campo para poderle enseñar , premiándolo, claro está, con alimentos, por tener una respuesta aceptable o apropiada, esto es, responder como el doctor espera que Víctor lo haga, aun a pesar de que este último no comparte ni comprende del todo la realidad en la que se encuentra sujeto.
La película es clara en el sentido y papel de la infancia, como ese momento donde se conglomeran las conductas adquiridas y aprendidas en los primeros estadios de la vida, vemos a un sujeto infante que no atravesó por el contacto, la socialización, los cuidados pertinentes, la delicadeza del lenguaje y la osadía del juego; elementos inherentes a la infancia, por medio de los cuales se adquiere esa confianza básica, como medida de protección entre el sujeto adulto y el infante; por esta razón las dificultades para establecer vínculos con Víctor se tornan hostiles e intrascendentes para él; ya que en su lógica no significa lo que en la lógica del tutor simboliza poner la mesa o pedir leche. Sin embargo en el afán de otorgar seguridad ontológica a la nueva vida a la que se insertó Víctor se caía en patrones paternalistas y conductistas por medio de los cuales se quería circunscribir al pequeño violentando su estado natural.
Finalmente, es innegable que adentrarse al universo en el que vivía Víctor, y tratar que él se acercara al mundo desconocido del tutor genera un sinfín de cuestionamientos e interpretaciones que desde la práctica educativa dan cuenta del proceso y vínculo en el proceso de enseñanza-aprendizaje, donde de manera inconsciente o conscientemente el profesor somete la voluntad del alumno, niega el estado salvaje que la condición humana nos otorga y se lucha por “formar” y moldear lo que se quiere que el sujeto llegue a ser.
ELABORADO POR: "MIRADAS DE MUJER"
- Hernández Santos Claudia
- Ortiz Mondragón Mara Edna
- Soberanes Piña Rocío
- Vargas Guerrero Mónica Ivette
- Zarco Chávez Sarai.
El analisis es conciso y concreto. Sin embargo, cuando se critican elementos o actos conductistas, como en el caso de Victor y la leche, no olvidemos que en el principio de nuestros tiempos, cuando eramos bebes, no fue la reflexion ni la critica las referencias para desarrollarnos y vivir: cuando un bebe succiona leche del seno de su mama, no se pregunta antes si eso se esta condicionando o reaccion con el estimulo-respuesta, solo lo hace (llamese instinto de sobrevivencia); vivir a cada momento sumiso no es vivir, pero si bien es cierto que se debe evitar todo exceso y dogma de sumision contra el sujeto, es necesario superarlas si queremos aspirar a nuestra autonomia e identidad pero no hay que olvidar que estas actitudes primarias son nuestras, parte de nuestro pasado hunde sus raices alla y tambien es parte de nosotros...
ResponderEliminarCoincidimos en el sentido de pensar que las primeras reacciones instintivas e involuntarias de los seres humanos giran en torno a condicionamientos que dictaminan las pulsiones naturales en nuestro cuerpo; sin embargo Víctor nunca atravesó por dichos estadíos, no hubo una persona que mediante estímulos y respuestas le fuera marcando las pautas en la vida; por esta razón consideramos que los métodos netamente conductistas que ocupaba el profesor trastocaban la realidad empírica y cognitiva del pequeño, en ese afán de extraer de él lo único que le era propio, o sea, su instinto "salvaje", y circunscribirlo a la normalidad.
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