martes, 7 de junio de 2011

Educar.. ¿Para qué?


La educación va más allá de las teorías y tratados que se esbocen a partir de ella; entender el sentido que tiene la educación nos permite darnos cuenta de que trabajar con sujetos que ríen, sueñan, viven, lloran implica unos minutos de reflexión e introspección. El pedagogo no es aquel que se sitúa por arriba de cualquier profesor, el pedagogo junto con los profesores, orientadores, directores deberán mover un mundo dentro de cada escuela..

Ontológicamente quizá la pregunta de ¿Para qué educar? no tenga una respuesta unívoca, es a partir de su multiplicidad de respuestas que encontramos en cada una de ellas un nuevo sentido por el cual apostar por la educación.

Hemos pasado los días en contacto con la palabra educación, quizá como pedagogos la llevamos diluida en nuestra sangre por lo que se nos dificulta darle una respuesta, la respuesta nos llevará a más preguntas, por lo que podemos decir que el sentido de la educación se encuentra educando.

Nuestro video trata de responder a dicho cuestionamiento, lo dejamos a expectativas suyas, esperando recibir comentarios, sugerencias o dudas.

Atte: Equipo Miradas de Mujer.

miércoles, 1 de junio de 2011

Ped-Agogos Yeye´s entertainment presenta el video "¿Para que educar?"




Advertencia: el siguiente vídeo ha sido producido a partir de los desvarios pedagógicos, ya que el vídeo esta repleto de símbolos, se da apertura a cualquier interpretación posible, siempre y cuando se respete la integridad de los actores.

martes, 31 de mayo de 2011

El video ¿Para qué educar? del Tren de Moebius



El vídeo consiste en dos partes, la primera muestra lo que pasa si decidimos que la educación se vuelva control: no solo hay una muerte del sujeto en el sentido de sujeto creativo, humano, con deseos y con la posibilidad de ser. Y en la segunda parte ilustramos la cuestión de la resistencia con el fragmento de la película de El Muro, a pesar de que se le diga educación al control, los sujetos resisten y los sarcasmos, las faltas al orden salen a flor de piel, como es justo y es necesario que así sea.

Más adelante miramos la propuesta de lo que la educación debe ser: Debe permitir que el sujeto rompa con los esquemas de la cultura, los que generalmente lo oprimen, para que pueda crear él mismo otros nuevos esquemas que le permitan tener una experiencia de vida, que tenga la posibilidad de la elección de lo que considera más conveniente para él, una visión de autonomía que necesita de la libertad para construir-se y reconstruir el mundo, el maestro quien se encarga directa e intencionalmente de educar debe mostrarle el panorama del mundo, de la cultura a la que el sujeto ha llegado. Debe brindar los elementos para admirar el mundo al que el sujeto ahora pertenece, es decir a la humanidad y acompañarlo hasta que el sujeto ya no necesite del maestro, he ahí la labor de la educación.

¿Para qué Educar?



La educación, proceso complejo, pero necesario, bien sea, para tener modales, ser bueno, trabajador, exitoso, para ser parte de una sociedad y ser productivo en ella. Sea como sea, la educación es algo que nos compete a todos, y que llevamos día con día a cabo como maestros, padres, o como mismos educandos.

Equipo ANEIDA:
Arias Solis Linda Alejandra
Briz Lopez Alejandro Daniel
Cruz Pichardo Ivonne
Galicia Camarillo Navilt Araceli
Nolazco Hipolito Annayatzy

miércoles, 27 de abril de 2011

CHICLES ELECTRONICOS


Haciendo un análisis comparativo entre la novela “Frankenstein” de Mary W. Shelley, el libro “Frankenstein Educador” de Philippe Meirieu y la película “El niño Slvaje” pudimos encontrar enormes similitudes, así pudimos comprender de forma más adecuada lo que implica la educación. Primeramente, la relación que el humano tiene con el lenguaje es indudable, de hecho no estaría lo humano si no fuera por el lenguaje; ahora bien, el lenguaje se expresa de diversas maneras y mediante diversos discursos. Cabe destacar que dentro de la novela como del libro, el discurso de lo técnico es hasta cierto punto cuestionado. Mary Shelley, nos narra hasta qué punto el deseo por HACER (palabra que aborda Philippe como “fabricar”) y conocer las cosas, puede llevarnos a perdernos en el objetivo: El doctor Frankenstein, tenía un objetivo bien marcado, tenía las herramientas y conocimientos para llegar a su meta y objetivo, el problema fue cuando lo logró ¿qué creo? Un ser con vida propia, pero tal fue el asco que le causo que prefirió huir, cosa que cuentan por ahí pasa cuando una madre tiene a su hijo, es insoportable verlo que lo primero que hacen las madres es bajar la cabeza o cerrar los ojos.

Ahora bien, ¿qué pasa si la educación fuera, o es, la introducción de alguien al lenguaje n el que nos desenvolvemos? Diríamos que la educación es violencia pura al tratar de llenar aquel vació sin forma, ¿què tiene que ver esto con las bases que analizamos? Que de un lado u otro está presente la educación. Por una parte, en la novela, Frankenstein fue abandonado, tuvo que ser educado de manera indirecta (no se autoeduco, porque toda educación implica la relación con los demás o con alguien más, se ve cuando èl aprendió a leer, fue por medio de la familia a la que expiaba, igual en el habla, etc, quizá cabría decir que fue autodidàcta). Un filósofo llamado Melich diría “NO HAY TEXTO SIN CONTEXTO”. Retomando esta cita de Melich, recuperamos la idea de lenguaje en la educación, pues el sujeto (Frankenstein) deviene texto (persona) porque es necesaria una “compañía” en la realización de ese texto (lenguaje), cosa que no tuvo en la novela el monstruo. El problema que se plantea en algunas partes de Frankenstein Educador, es que muchas veces tendemos a confundir esa compañía con un apropia miento del otro, es llamado Pigmalion como educador, pues nos creemos dueños de aquellos a quienes introducimos (no olvidando lo violento que implica eso) mediante la educación (no formación, ya que el término de formación implica otras cuestiones).
Siempre pensamos que es necesario educar, pero jamás nos hemos puesto a pensar sobre el sentido de educar, un claro ejemplo es cuando queremos más matricula en las escuelas o más cifras de personas que saben leer y escribir, pero jamás nos hemos preguntado sobre las implicaciones y sentidos de la educación. Esto nos lleva a lo que Meirieu, dice de lo que implica la poiesis.
“poiesis se caracteriza por tratarse de un fabricación que se detiene en cuanto alcanza su objetivo. El objeto que se propone como fin impone que entren en juego unos medios técnicos, unos saberes y unos saber hacer, unas capacidades y competencias que generan un resultado objetivable…” (Philippe Meirieu)
Pasemos pues a analizar màs detalladamente, por medio de lo que hemos dicho, la película el niño salvaje. Si bien podemos caer en sentimentalismos de que era una violencia tremenda la que se le aplicaba al niño, este fragmento nos deja ver que las mismas circunstancias en las que ahora estaba el niño lo obligaban (ya no el profesor sino también las circunstancias) a aceptar el colocarse la ropa, es decir, ejercía,  lo que antes podíamos llamar como violento, sobre sì mismo el colocarse la ropa ¡qué tan frágiles somos al contexto!, Lacan responde a los críticos de los dispositivos de poder que someten al sujeto, que sin esos saberes que nos someten no seríamos nada, pero está el pensar si nos reducimos, como sujetos, a eso.
Ahora bien, una parte interesante en este fragmento se gesta cuando el niño estornuda, mostrando la debilidad que todo ser humano “civilzado” tiene debido a los cuidados y dispositivos en los cuales nos sometemos (el cuerpo del niño mostro cierta debilidad de resistencia debido a que ya usaba ropa). Otro punto en el que vemos que ya era necesaria la “violencia” para el mismo niño, es cuando está en el coche que jalan unos caballos, el niño tiene la oportunidad de irse pues las ventanas están abiertas, no lo hace, incluso màs adelante se vé que el niño huye pero regresa, paradójicamente pidiendo más “violencia”

lunes, 25 de abril de 2011

"El niño Salvaje" Fragmento y Comentario



Es más que notorio como la sociedad siempre ha mostrado disgusto hacia todo lo que rompa su “armonía”, sus reglas o estándares establecidos. En la película, al niño nombrado Víctor, en un principio se le trata de “bestia salvaje” Y todos tratan de cazarlo cual animal. No cabe duda que siempre hemos intentado mantener el control y las reglas ya establecidas, nos negamos a aceptar las diferencias; intentando dominar lo que sale de lo común, pretendemos transformarlo, educarlo y formarlo según nuestra propia perspectiva de vida.
Esta claro que el niño creció fuera de la sociedad humana lo cual lo hizo diferente a los demás miembros, y lo convirtió, para el profesor, en un excelente objeto de experimento para que pudiera ser insertado en la sociedad de la cual fue alejado, pero también podríamos preguntarnos que seria lo que habría pasado si nunca se le hubiera sacado del mundo en el que vivía, o si en realidad se le podría considerar humano desde el punto de vista social, ya que hay que tomar en cuenta que el hombre es un animal social, y que la sociedad prácticamente rige su comportamiento y conductas, así pues para el hombre la única realidad que existe es la que hay dentro de la sociedad, y con ello todo miembro fuera de esta no es considerado como humano.
En este fragmento de la película podemos observar que los seres humanos le tememos a lo que es diferente, a lo “normal”, desacreditamos o desvalorizamos las cosas o personas que no están dentro de los rangos de normalidad y por ello caemos en la necesidad de corregir o integrar a lo normal lo que “esta mal”, Foucault determina que los anormales se ven de esa manera por la sociedad que no está acostumbrada a lo anormal pero que sin ella no sabrían lo que es normal, el clasifica la anormalidad en 3 figuras, el monstro humano, el individuo a corregir y el onanista, y Víctor cae en la clasificación de individuo a corregir, sin embargo para lograr que un individuo se logre insertar o reinsertar se debe hacer un trabajo amplio y arduo en el que no se tiene certeza de lograrlo ni de que la acción que se pretende emprender, sea lo más adecuado.

Equipo ANEIDA:
Arias Solis Linda Alejandra
Briz Lopez Alejandro Daniel
Cruz Pichardo Ivonne
Galicia Camarillo Navilt Araceli
Hernandez Perez Elsa Laura
Nolazco Hipolito Annayantzy

domingo, 24 de abril de 2011

De la seguridad ontológica de alimentarse...



Al inicio la pura animalidad lo lleva a cubrir sus necesidades básica, bastándose a sí mismo. Víctor posee un comportamiento normal para ser una persona que ha sufrido un aislamiento social desde que nació pues desconoce lo que nosotros aprendimos por imitación, principal factor en el desarrollo de nuestra forma de vida; teniendo por único modelo el bosque son los animales a quienes aprendió a imitar. Pero en su encuentro con la cultura, personalizada en la figura de sus tutores aún con la violencia de los primeros encuentros se genera una relación afectiva entre ambos seres.

El doctor intenta sacar lo "salvaje del niño" por medio de reforzadores que satisfacen sus necesidades más naturales, como la búsqueda del alimento. Cuando Víctor comprende lo que quiere decir leche y es capaz de relacionarlo con el líquido que le dan a beber es porque previamente había un basamento emotivo de los sentimientos como el autor lo nombra que da pie al basamento cognitivo de Víctor que le permite aprender. Así la seguridad ontológica de alimentarse va forjando de manera quizá muy rudimentaria en él una conciencia, pues sus respuestas empiezan a estar relacionadas con lo que los demás le piden, es decir, cuenta un poco del horizonte compartido que hace que sus respuestas sean las correctas.

Debido al establecimiento de la rutina -o confianza básica- es que Víctor puede a su vez comportarse de manera novedosa al inventar un sujeta tizas, y es así también como Víctor huye de la casa para intentar regresar a su animalidad anterior e intentar sobrevivir por sí mismo empero se da cuenta que no podrá ser como antes pue se ve perseguido por una multitud de gente y frente a la perdida voluntaria de sus cuidadores, decide entonces regresar a la seguridad proporcionada por aquellos que le cuidan.

Sin embargo estas respuestas aunque son mantenidas por Víctor no quiere decir que las tenga debidamente fundamentadas en su pensamiento. Empero la confianza esperanza que establece con el ama de llaves así como de satisfacer sus necesidades básicas como alimentación le hacen crear un anclaje existencial a la nueva realidad en la que estaba inmerso.

Carolina Colín de Lara
Fabiola Gualito Atanasio
Marisol Jiménez Jiménez
Miriam Cruz Mendoza
Jessica Valeria Maldonado Maldonado
Karina Itzel Parrilla Abascal
Raquel Rivera Maldonado